jueves, 12 de diciembre de 2013

Reflexiones sobre el silencio




Nos gustaría reflexionar sobre el silencio desde una perspectiva distinta a la que estamos acostumbrados a manejar en Coaching con el objeto de ampliar el significado de lo que puede representar el uso del silencio durante una sesión.

Durante nuestra formación como Coaches hemos aprendido a utilizar el silencio como recurso desde diferentes metodologías y disciplinas complementarias.

Para ello nos valdremos de nuestra experiencia profesional y de los conocimientos y experiencia adquiridos en el área de la psicoterapia y análisis grupal con orientación psicoanalítica.
Pasamos a revisar diferentes escenarios sobre los que considerar el silencio.

Lenguaje corporal
Los movimientos del cuerpo representan una poderosa herramienta cultural de comunicación. A través de estos canales de comunicación los individuos descubren con quién y cómo se conectan. Existen señales para regular el flujo y la intensidad de su influencia y participan en el establecimiento, mantenimiento y regulación de las relaciones interpersonales.

Actitud, postura, gestos, mímica facial especialmente, indican emociones primarias como depresión, tensión, ira, miedo, tristeza, alegría, calma, placer. El silencio de una persona se puede interpretar como poder y control o como ansiedad y miedo. La forma de hablar, composición de las frases, entonación, conllevan importantes significados afectivos.


Dinámica grupal psicoanalítica

Gans y Counselman (2000)[1] escriben acerca del silencio en psicoterapia grupal como elemento poderoso de comunicación. El silencio, muchas veces confundido con inactividad psicológica, debería verse como comunicación significativa.

Schneider y Corey and Corey[2] citan varias razones que impiden la participación en grupo que necesitan ser exploradas: resistencia, ambigüedad (miedo a ser rechazado o no aceptado, falta de confianza en el grupo, miedo de que el grupo no sea contenedor), sentimiento de que no hay nada que merezca la pena contar, miedo al ridículo, a los miembros del grupo o a la autoridad o líder del grupo.

Proceso Psicoterapeutico
Para Greenson[3] el silencio representa tanto la intervención activa como la pasiva durante el proceso psicoterapéutico. Considera que el paciente necesita nuestro silencio porque puede requerir tiempo para hacer emerger del interior sus pensamientos, sentimientos y fantasías. Nuestro silencio también ejerce una presión para comunicar y enfrentar su articulación y emociones sin distracción. Puede sentir nuestro silencio como cálido y comprensivo o como crítico y frio.

Últimas reflexiones
Fotografía: S. Fernández
En todo proceso de formación como Coach, los futuros coaches pasan, o deberían pasar, por un proceso de desarrollo personal y trabajar con el silencio para adquirir cierto nivel de quietud interna, de resolución de conflictos internos y elevarlos a conscientes.
No cabe duda que se necesita maestría para utilizarlo profesionalmente de manera constructiva, por ello creemos necesario incidir en la importancia de nuestra continua formación y práctica en esta fascinante herramienta para poder dominarla y extraer de ella todo lo que nos puede ofrecer durante una sesión

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[1] Gans, J.S. and Counselman, E.F". (2000) 'Silence in Group Psychotherapy: A Powerful Communication', Internatonal Journal of Group Psychotherapy 50( 1): 71-86
[2] Violence. London and New York: Karnac. Schneider Corey, M. and Corey, G. (1977)
[3] Greenson. R.R. (1967) The Technique and Practice of Psychoanalysis. New York: International Universities Press inc.