lunes, 30 de noviembre de 2015

CNV II - Observar sin evaluar

Imagen: Shutterstock.com
"Observar sin evaluar, constituye la forma suprema de inteligencia humana"
Krishnamurti
En este post nos gustaría centrarnos en el primer pilar sobre el que se basa la CNV que implica la separación entre la observación y la evaluación, teniendo muy en cuenta que la CNV no pretende que seamos totalmente objetivos ni que nos abstengamos de hacer evaluaciones, sino que no se mezclen.
Mediante las observaciones intentamos comunicar a otra persona, de forma clara y sincera, cómo nos sentimos. Sin embargo, si mezclamos la evaluación con la observación, reduciremos la probabilidad de que la otra persona entienda lo que pretendemos transmitirle. En lugar de ello, se quedará con la crítica y opondrá resistencia a lo que le estamos diciendo.
Imagen: www.apartirdeunafrase.wordpress.com
La evaluaciones suelen ir acompañadas de etiquetas, peligroso regalo que se quedan pegadas a su destinatario como el "loctite". Y no solo hablamos de etiquetas negativas como "perezoso" o "derrochador", en lugar de "nunca le he visto hacer deporte" o "cuando estamos tomando el aperitivo siempre paga él la consumición de todos los que están en la barra"; también las etiquetas positivas o aparentemente neutras como "cocinera" limitan la percepción de la totalidad de una persona.
A la mayoría de las personas nos cuesta hacer observaciones de la gente y de su conducta exentas de juicios, críticas u otras formas de análisis.
Tomemos como ejemplo a un equipo de profesores y a su director. Todos se quejan de problemas de comunicación y piden ayuda a un experto quién entrevista por separado a los profesores y al director. En la entrevista con los profesores les pregunta: ¿Qué cosas hace el director que entran en conflicto con lo que ustedes necesitan? Sus respuestas son las siguientes:
1.    "Es un bocazas".
2.    "Lo que quiere decir mi compañero es que el director habla demasiado.
3.    "Considera que él es el único que tiene cosas importantes que decir".
4.    "Quiere ser el centro de atención en todo momento.
Si analizamos la pregunta con detenimiento lo que se les pide es que describan "cosas" que hace el director, por lo que se les hacen los siguientes comentarios:
1.    "Es un bocazas" - esta contestación está dando información de cómo juzgaba ese maestro al director, no dando información de lo que este decía o hacía que pudiera conducir a esa interpretación.
2.    "Lo que quiere decir mi compañero es que el director habla demasiado" - en este caso este otro profesor evalúa lo mucho que habla el director sin exponer una observación clara del comportamiento del director.
3.    "Considera que él es el único que tiene cosas importantes que decir" - esta respuesta nos da información de una inferencia que hace el profesor de lo que piensa el director, no es una observación de su conducta.
4.    "Quiere ser el centro de atención en todo momento" - respuesta que también es una inferencia.
La reacción unánime de los profesores es decir: "¡Su pregunta es muy difícil de contestar!"
Seguidamente, se les animó a hacer una lista en la que enumerasen aquellas conductas específicas del director que les resultaban molestas, asegurándose de que no hubiese ningún tipo de evaluación. Por ejemplo: "Durante las reuniones con los profesores, el director cuenta anécdotas de su niñez y de sus experiencias durante la guerra, lo que hace que las reuniones se alarguen".
Curiosamente, los profesores nunca habían manifestado su malestar al director por este tema de manera directa y específica, sino a través de comentarios evaluativos, sin referirse a conductas concretas como "contar anécdotas en una reunión".
Se acordó que en la próxima reunión plantearían el tema.
Cuando el director comenzó a irse por las ramas, como era habitual en él, los profesores, lejos de expresar su incomodidad sobre esta conducta, mostraron su descontento de manera no verbal: levantando los ojos al techo, bostezando sin disimulo, mirando todo el tiempo el reloj, etc. El experto intervino preguntándoles si alguien tenía algo que decir. Uno de ellos se armó de valor y dijo: "Luis, es que eres un bocazas".
Como bien ilustra el ejemplo, no es nada fácil librarse de los viejos hábitos y ser capaces de separar la observación de la evaluación.
A continuación os pasamos unos ejemplos que ayudan a distinguir las observaciones con evaluación y sin evaluación.
La CNV nos permite percibir a los demás y a nosotros mismos desde un nuevo enfoque y nos ayuda a educar la atención, puede promover el desarrollo de la escucha activa, del respeto, de la empatía y puede ayudar a desarrollar una mayor comprensión de uno mismo.
De esta forma, las reacciones de resistencia, defensa, huida o ataque ante los juicios o las críticas de los demás pueden verse mitigadas si nos centramos en clarificar lo que observamos, sentimos y necesitamos, en lugar de dedicarnos a diagnosticar y juzgar.
Fuente: Comunicación no violenta, un lenguaje de vida - Marshall B. Rosenberg, Ph.D.